Consejos para enfrentar la violencia sexual
La violencia sexual puede producirse por parte de los clientes, pero también por parte de amigos, conocidos, compañeros o traficantes de drogas. La violencia sexual puede ser por ejemplo:
- no respetar lo acordado
- forzar a tener relaciones sexuales sin condón
- sexo sin pagar
- que te encierren
- violación
Si te prostituyes o no:
Puede ser que sufras violencia sexual.
La violencia sexual nunca está justificada por tu apariencia física o tu look. Da igual cuantas veces o con cuántas parejas tengas relaciones sexuales. Nadie debe hacerte daño, ya sea física o sicológicamente.
Tú pones los límites. Si te prostituyes aceptas que a veces alguien te toque de una manera que normalmente no te gusta.
Pero la pregunta es siempre,
hasta qué punto estás o no de acuerdo con lo que pasa.
- Muestra seguridad. Así eres menos vulnerable.
- Cuando sea demasiado para ti, huye y busca un lugar seguro dónde puedas quedarte.
- Cuando estés drogado la gente se puede aprovechar de ti.
- Fíjate en las personas antes de que te vayas con ellos. Llega a un acuerdo de dónde van a ir y qué va a pasar allá. Confía en tu intuición. ¡Si alguien te parece raro, no te vayas con él!
- Procura que tu ropa esté siempre a tu alcance para el caso que tengas que huir de repente.
- No lleves collares, bufandas u otras cosas con los cuáles alguien podría estrangularte.
- Quédate siempre en lugares bien iluminados donde puedes ver bien.
- No lleves armas contigo porque estas pueden ser usadas contra ti mismo.
- Si tienes miedo trata de no mostrarlo. Trata siempre de parecer tan seguro como sea posible para escaparte cuanto antes del aprieto. ¡Si no te sientes seguro, huye!
Si experimentaste violencia fíjate en lo siguiente:
- ¡Sé fuerte y habla sobre ello!
- Solamente tú sabes lo que te conviene en este momento. ¡Tú no estás solo! Habla sobre lo que te ha pasado porque eso ayuda. Si no tienes a una persona de confianza cerca, siempre puedes contar con los asistentes sociales de los proyectos para los jóvenes como tú.
- Quizás hay huellas del autor del delito dentro de tu cuerpo o de tu ropa. Por eso es recomendable consultar al médico.
- Exactamente apunta todo lo que pasó. Especialmente importante es la fecha, el lugar y las características del autor del crimen. ¡Se trata de tu propia experiencia y tú la tienes en las manos!
- ¡Delincuentes sexuales son reincidentes (o sea que lo hacen una y otra vez)! Si tu lo denuncias a lo mejor puedes impedir que lo que a ti te pasó (o algo todavía peor) le pase también a otros.
- Si quieres denunciarlo a la policía, deja que te aconsejen los asistentes sociales del proyecto para chicos como tú.
- No vayas a la policía sin una persona que te acompañe.
- Donde la policía no tienes que revelar datos que te puedan perjudicar, por ejemplo sobre tu uso de drogas.
- La prostitución no es contra la ley. |